por Juan "Tiny" Cains
Herramientas de un Técnico
No solo el conocimiento de técnica y táctica afecta el desarrollo del atleta y a su vez el de un equipo. La actitud, disposición mental, las destrezas de comunicación (del técnico y de los atletas) y la personalidad del individuo, afectan el desarrollo. Por lo tanto, un técnico necesita tener la habilidad de asumir una gran cantidad de responsabilidades distintas.
El técnico no es un “monito de circo”, gritando y brincando en los laterales durante un partido. En realidad los partidos se ganan en las prácticas. Si se tiene que estar gritando instrucciones constantemente desde las líneas, no se ha hecho un buen trabajo preparando el equipo en las prácticas/entrenamientos.
Para que las prácticas sean efectivas se necesita conocimiento, organización y preparación (COP). Tres cosas que le pueden salvar el “pellejo” a un técnico de cualquier deporte. Sin el conocimiento, el tener la habilidad de explicar, corregir y despertar curiosidad en el individuo, no hay aprendizaje. Conocer sus atletas, las personalidades, las costumbres y la cultura. Todo esto afecta en cómo la información transmitida es asimilada por el atleta.
Se puede tener toda la sabiduría necesaria pero si no se sabe como transmitirla, se desperdicia. ¿Sabe usted expresarse, darse a entender? ¿Conoce y domina el tópico del que está hablando? De no ser así, pronto perderá la atención y el respeto de sus atletas.
Regresamos entonces a la importancia de “CONOCER” sobre nuestro deporte. Es de suma importancia el estudiar, leer y buscar la información para mantenernos al día. Los libros, los videos, las revistas profesionales, los talleres, el visitar entrenamientos y la Internet son algunas de las maneras de adquirir este conocimiento. El no caer en la costumbre o la tentación de última moda o novedad.
Se puede aprender todos los días de muchas maneras distintas. Hace años aprendí esto del técnico boricua, Ángel López Panelli, el dedicar al menos una hora todos los días al básquet ya sea jugando, observando, discutiendo o leyendo sobre el deporte que nos apasiona. Pero debemos mantener en mente lo siguiente cuando se está adquiriendo conocimientos, se tiene que estar consciente del nivel, este debe adaptarse a tu realidad, tu nivel. En ocasiones observamos y aprendemos de técnicos que están en un nivel donde sus atletas y sus recursos son superiores a los que se tienen disponibles. Se observa y se aprende, pero se adapta a tu estilo, tu filosofía y tu nivel. Esa es TU realidad.
Muchas cosas cambian con el tiempo, por ejemplo, cuando yo aprendí a jugar este deporte se enseñaba que en un tiro brincado se ejecutaba con el tiro al tope del brinco, ¡ERROR! Si se hace esto se pierde el despegue, el impulso que dan las piernas. Se debe tomar el tiro cuando se va elevando, dando así la fuerza y el poder al tiro. De no ser así el tiro depende totalmente de los brazos. La consistencia es la habilidad de repetir y se hace de manera más efectiva cuando la mecánica es sencilla. En una futura columna comentaremos más sobre la mecánica de tiro.
La presentación, demostración y explicación se ajusta al nivel y experiencia del atleta.
Muchos técnicos simplemente repiten lo que se les enseñó, en los tiempos de los “pica piedras” prehistóricos, repitiéndose a sí mismo: “si no está roto, por qué arreglarlo”. El baloncesto como todos los deportes evoluciona y yo entiendo que el mantener la cabeza dentro de un hueco es ignorar los tiempos en que vivimos, esto es algo negativo. Otro concepto parecido es el “así es como lo hemos hecho aquí”; el que algo siempre se repita no quiere decir que sea la única o la mejor manera de hacerlo.
Cuando se es técnico, entrenador o coach, se trabaja con una variedad increíble de individuos distintos. Cada uno con sus cualidades y características. Éste es uno de los muchos retos de un técnico: “individuos” distintos trabajando juntos en equipo por un fin común. Se necesita el conocimiento, se necesita tener un apetito insaciable por adquirir más y mejor información sobre nuestro deporte. Una vez se comienza a adquirir información hace falta organizarla para que esté accesible. De esto nace la necesidad de escribir, de copiar y mantener un “fichaje” de la data recopilada. Nunca diga que lo tiene todo en su mente, no es posible. Como dice el dicho: “más vale confiarse de un lápiz corto que de una mente larga”.
La filosofía, el acondicionamiento, los ejercicios de agilidad-velocidad, las destrezas individuales, las ofensivas-defensivas. Las tácticas, las estrategias, la presión individual o zonas adaptables, el correr o trabajar la media cancha, los esquemas, las jugadas de banda, de fondo y esto contra toda una gama de tácticas defensivas.
Todo esto y más entra en lo que se debe aprender y lo que se tiene que organizar para poder ser utilizado de una manera efectiva y consistente. Cómo organizar será material para otro artículo futuro.
La preparación, una vez se almacena y se organiza el conocimiento, comenzamos a ponerlo en práctica. Cuando se hace un plan de prácticas/entrenamientos se necesita saber el nivel, la experiencia y talento de los atletas. Con ésta información se buscan los estilos, las tácticas y los ejercicios a utilizar para lo que se va a enseñar o “repetir” hasta convertir en hábito.
Se prepara un plan a largo plazo, tácticas y estrategias, tratando de anticipar situaciones de juego, y luego el plan a corto plazo donde se organizan los ejercicios a seguir para enseñar las destrezas necesarias para ejecutarlos. Aquí se toma en consideración el tiempo, el espacio y los recursos disponibles. Se hace una lista de prioridades y de destrezas para saber qué se va enfatizar primero buscando destacar las fortalezas y disimular las debilidades.
Por ejemplo, si se tiene el talento ideal para correr; para el juego rápido de contra-golpes, los individuos atléticos y veloces, por lo general se tienen dos opciones básicas para alimentar este estilo. Ser muy agresivos a la defensiva, provocando errores y pérdidas que promueven el juego rápido de transición o ser agresivos atacando las tablas, los rebotes, para capturarlos y empujar el balón. La combinación de ambos es la ideal, esto coloca presión constante al contrario a la defensiva con la “presionante” y la ofensiva con la carrera.
Los entrenamientos y ejercicios a ser escogidos deben facilitar las metas anteriores. Si el ejercicio no fomenta las mismas no se dará la situación real de juego negando así la transferencia de práctica a juego. Es decir, ¡ESTÁS PERDIENDO EL TIEMPO!
Un ejemplo “tradicional” son las famosas “líneas suicidas”, utilizadas para supuestamente dar acondicionamiento físico y desarrollar carácter. La mayoría de los técnicos que las utilizan con frecuencia fueron víctimas de este tipo de entrenamiento. ¿Cuándo fue la última vez que observó a un jugador en un partido tocar una línea? En realidad lo que se está buscando con este ejercicio es una lesión de la espalda. Se puede hacer algo parecido y mucho más efectivo simplemente añadiendo un balón. La destreza del dribble con la mano débil y no doblando para tocar una línea. Se practica una destreza y se puede debatir que se está acondicionando al atleta.
Las “líneas” son un ejercicio peligroso que se ha perpetuado por uso y costumbre.
Otro que cae en esta misma clasificación son los famosos “laps” o como yo las llamo “las vueltas sin sentido”. Correr en torno a la duela, 15, 30 o más veces, esto es una verdadera pérdida de tiempo. El dar de 4 a 5 para calentar antes de los estiramientos es una cosa pero el uso excesivo deja ver falta de conocimiento. Esta es una táctica muy popular entre técnicos que necesitan llenar tiempo. Existen un sinnúmero de ejercicios que fomentan el acondicionamiento físico y las destrezas técnicas fundamentales. Estos ejercicios son aburridos y no fomentan nada positivo dentro de la cultura de equipo. No se está practicando ninguna destreza-deporte específica.
El tiempo es algo que siempre hace falta. Se pueden combinar destrezas, objetivos y usar su imaginación, por ejemplo, “las líneas” con un numero especifico de “dribbles”, pasando el balón o con una carrera relevo si no se tiene suficientes balones.
El baloncesto es un deporte de rachas, de explosiones dinámicas y de frenadas y arrancadas, de cambios de dirección y de velocidad. El utilizar ejercicios como los anteriores es básquet “pica piedra”, básquet prehistórico. Y cuando digo esto no me estoy refiriendo a los valores y principios de este deporte, que no envejecen. El estar preparado significa el tener la organización del conocimiento, el tiempo, los materiales/recursos, las facilidades y el espacio. Qué se quiere enseñar-practicar-repetir (tiempo, materiales, espacio, destreza) y cómo se va a aplicar (táctica-estrategia).
Qué se quiere enfatizar en la práctica, el orden de prioridades y éste es afectado por la filosofía del técnico, que a su vez dicta el estilo del técnico. Estar preparado es el tratar de anticipar la mayor cantidad de situaciones y obstáculos posibles para agilizar y hacer más efectivos los entrenamientos.
Pronto entraremos en más detalle en la preparación y planificación de las sesiones de entrenamiento/prácticas a corto y largo plazo. Además, los “Negativos” en un entrenamiento.