por Wolfgang Lucena
Rutas a la NCAA
Cuando pensamos en la NCAA por lo general solo se nos viene a la mente las espectaculares clavadas, bloqueos, mucha defensa y cestas de último segundo. Pero debemos primero analizar cuál es la ruta para llegar a estas instituciones y a estos súper equipos.
Son muchas las emociones que se viven al ver uno de nuestros jóvenes latinos jugando en un nivel de baloncesto tan competitivo como el de la National Collegiate Athletic Association (NCAA). En muchos casos, estos nuevos atletas se convierten en héroes de nuestras naciones hispanas, quienes por reacción en cadena, le transmiten al resto de nuestras nuevas generaciones del baloncesto las ganas de participar en este tan anhelado nivel. Los medios de comunicación colocan los nombres de estos muchachos en el ojo del huracán y por ende, en la mira de los cazadores de talentos de las ligas profesionales de baloncesto de los países de origen de estos diamantes en bruto, y por supuesto, en la mira de aquellos que los ven como talentos NBA... Pero, ¿quienes llegan a la NCAA?
Cuando pensamos en la NCAA por lo general solo se nos viene a la mente las espectaculares clavadas, bloqueos, mucha defensa y cestas de último segundo. Pero debemos primero analizar cuál es la ruta para llegar a estas instituciones y a estos súper equipos.
En el caso de estudiantes internacionales como nuestros muchachos latinos, la mejor idea es llegar por la vía del high school o lo que comúnmente en muchos de nuestros países denominamos Bachillerato; he aquí el primer reto que afrontan nuestros súper héroes, ya que la transición entre la educación de su país y la de USA es poco similar; esto, sumado a otras variaciones como el clima, alimentación, habitación e idioma, les pudiera ocasionar una gran nostalgia o lo que los de habla inglesa denominan “home sick”, que prácticamente es un ticket aéreo de retorno a casa.
A nivel educacional, los orgullos de nuestras naciones, aunque se gradúen de bachiller en los Estados Unidos al igual que los oriundos de las tierras del Tío Sam, consiguen una serie de exigencias que son totalmente nuevas para ellos; o por lo menos por su pronunciación en inglés se les convierte en algo que creen será difícil de superar. Una de estas obligaciones es el GPA (Grade Point Average), o como lo diríamos en nuestra lengua, “promedio de calificaciones”. Este GPA, se calcula dividiendo la cantidad total de puntos obtenidos por el importe total de créditos atendidos; el promedio de calificaciones (GPA) puede variar de 0.0 a un 4.0, pero para ser académicamente elegibles a nivel de universidades o colegios tiene que ser de más de 2.0 puntos.
Luego de lo antes descrito le toca el turno al famoso examen SAT (Scholastic Aptitude Test) Critical Reading, Mathematics y writing (o sea Lectura, matemática y redacción). El examen SAT lo presentan los alumnos que ya están por graduarse de high school.
El puntaje adecuado a sacar en este examen es de 1200 puntos (mil doscientos puntos); sumados ambos SAT+GPA, se determinara si este súper atleta esta académicamente elegible para ingresar a una de las universidades o colegios de la National Collegiate Athletic Association; tengo en mis notas que muchos de los que nacen y estudian en Norte América tampoco saben la importancia de estos dos exámenes para que el sueño NCAA sea una realidad.
Cuando ya tienen las calificaciones adecuadas (GPA + SAT) ahora les toca enfrentar el eligibility center http://eligibilitycenter.org/ECWR2/NCAA_EMS/NCAA.html que es prácticamente un filtro adicional para todos aquellos atletas (locales e internacionales) que aspiran jugar desde el primer año (freshman year) en Divisiones I y II de la NCAA.
La NCAA les da a los alumnos 5 años académicos de los cuales tienen 4 de elegibilidad atlética. El alumno que no cumpla con los requisitos académicos mínimos o no se inscriba en el centro de elegibilidad de la NCAA es casi seguro que perderá uno de estos años. En el caso de ser aceptado, el alumno de División I debe registrarse como alumno de tiempo completo (Full time student) con un mínimo de 16 créditos, y los alumnos de División II podrán inscribir 14 créditos con la misma situación de alumnos de tiempo completo. Se recomienda que los estudiantes-atletas deban registrarse en el centro de elegibilidad de la NCAA en el inicio de su tercer año en la escuela secundaria. No hay fecha límite de registro actual, pero debe ser aprobado por la cámara de compensación antes de poder recibir una beca o de jugar baloncesto con la institución elegida.
Vale la pena mencionar que lo antes descrito es una síntesis de la principal ruta para llegar a la NCAA (instituciones de 4 años de elegibilidad atlética) tomando como punto de partida el high School (Bachillerato).
Existen otras alternativas como el Junior College o instituciones de 2 años (Social degree) (http://www.njcaa.org/) para aquellos estudiantes-atletas que no cumplieron con sendos requisitos como freshman y de esta manera ser aceptados en la NCAA.
Esta opción de Junior College comúnmente denominada JUCO, les brinda la oportunidad a estos jóvenes de acumular los créditos necesarios para mejorar para su GPA y así elevarlo a 2.0 puntos o más a la vez que se mantienen jugando baloncesto casi que al mismo nivel de la NCAA (JUCO División I y División II).
La opción del JUCO es usada en muchos casos por estudiantes-atletas internacionales que obtuvieron el título de bachiller en sus países de origen. Mucho de los JUCO cuentan con programas ESL (English as a Second Language) lo que le facilita a estos jóvenes internacionales el adaptarse rápidamente a la transición lingüística universitaria de USA; con la salvedad de que en muchos casos los JUCO les exigen a los alumnos internacionales que presenten la prueba del TOEFL (Test Of English as a Foreign Language) http://www.toeflgoanywhere.org/ que determinara el nivel de inglés que traen nuestros héroes para enfrentarse al día a día de su situación universitaria en USA.
‘Nuestra Gente en la NCAA’ debe mantenerse académicamente elegibles por 4 años en caso de que quieran de jugar buena defensa, dar el pase y cortar al lado contrario en el momento indicado, saber jugar sin la bola, crear ofensivas efectivas adicionales a la estrategia del coach, tomar los rebotes ofensivos y defensivos, lanzar sin apresuramiento, correr el suicida en 27 segundos, completar la ofensiva antes de que termine el tiempo indicado, entrenar casi que tres veces al día sin fallar a ninguna de las practicas, tener la fortaleza de marcar hombre a hombre toda la cancha, saber salir de la cortina, crearse su propio tiro, etc, etc.